Escrito por César Varela
Las elecciones presidenciales, de diputados y senadores que se llevarán a cabo en diciembre están sumamente cerca. Todos los días vemos en la prensa cómo políticos de ambos lados se descalifican sin escrúpulos. Los partidos de gobierno no hacen más que decir que la derecha no está preparada para gobernar y que todas sus intervenciones sólo pretenden descalificar y no aportan en nada a la construcción de un Chile mejor. Mientras que la oposición se encarga de considerar cada acción del gobierno como intervencionismo político. Tanto derecha como izquierda están ciegos por el poder y enfrascados en una pelea que se da cada vez que se acerca el periodo eleccionario. Con este panorama numerosos son los jóvenes que no se sienten representados por lo que ostentan el poder. Existe un marcado sentimiento de desilusión. Muchos más son los que no quieren participar. Por lo menos esto es lo que se infiere. Juventud y política están cada vez más lejos.
Hace un par de semanas estuvo de visita y se reunió con Jóvenes Lideres Patrick de Temple, asesor de Barack Obama y gran artífice de que millones de jóvenes se motivaran para trabajar en pos de la elección del actual presidente de los Estados Unidos. La charla que se llevó a cabo en la UNAB, por decirlo menos, fue inspiradora e interesante para cualquiera que tenga algún grado de interés por el mundo actual. El motivo del “conversando” fue que el invitado transmitiera su experiencia al mando de la campaña presidencial de Obama. Inevitablemente la conversación derivó en la escasa participación que existe entre los jóvenes chilenos en política y sus procesos –sin embargo, el auditorio estaba lleno de jóvenes escuchando a un político norteamericano-. De Temple quiso saber cuántos eran los que no estaban inscritos en los registros electorales y la causa de esto. Impresionante fue la respuesta de uno de los asistentes: “Yo no voto por que me da lata levantarme temprano o tener que ir al lugar donde me toque.” Su declaración incluso sacó aplausos dentro de la multitud. Esto demuestra el colectivo desinterés o desilusión que existe con respecto a lo que la política es o representa.
Cualquiera podría afirmar que lo expuesto por aquel joven fue una tontería o una manera de hacerse notar entre sus amigos. Pero hay que ir más allá de las palabras. Sin duda existe un mensaje oculto en su descargo. Muchas veces los jóvenes no nos sentimos representados lo suficiente ni siquiera para sacrificar un par de horas de sueño. Actualmente no existe un “Obama “ que motive a millones en Chile, pero el no participar de los procesos políticos no es la manera de hacerlo notar. Los jóvenes solemos creer que las decisiones que se toman en el gobierno y parlamento poco o nada nos afectan. Esto no es del todo correcto. De quines estén en posiciones e gobernar recaen las decisiones que definen el rumbo del país que todos habitamos. A modo de ejemplo, si se sube o no el IVA, si se aprueba o no el aborto terapéutico, si apelamos o no el alegato de Perú por nuestro límite marítimo ante el Tribunal de La Haya; si eso no es importante para cualquier chileno, sea cual sea su tendencia política, quiere decir que vive en una burbuja. Tarde o temprano dejaremos de ser jóvenes y las disposiciones de nuestros gobernantes nos afectarán en mayor medida.
El típico argumento que existe entre la juventud para no votar es que un voto más no hace la diferencia. Son tantos lo que dicen esto que fácilmente en todo Chile podríamos llegar a más de dos millones de votos que podrían cambiar el curso de una elección presidencial. Cierto es que todavía no hay un candidato en nuestro país que sea capaz de producir que este número de electores se motiven, pero no es ese el punto. La suma de los votos sí hacen la diferencia. Es por esto que muchos parlamentarios temen lo que podría pasar con la aprobación del voto voluntario y la inscripción automática. Existiría una masa de personas impredecibles que podrían cambiar el curso de la política en Chile. Es imperativo que como jóvenes tengamos una voz dentro de lo que pasa en el país. Debemos hacernos escuchar, de otra forma no habrá derecho siquiera a criticar lo que hagan los actuales políticos. El Chile del mañana se construye hoy y está en los jóvenes producir los cambios que tanto necesitamos.
César Varela M.
Director de Comunicaciones
Jóvenes Líderes
Jóvenes Líderes 













no por un desinteres social, si no por una falta de identificacion con los candidatos,
que produce una falta de desarrollo en expresarce a la sociedad.
gracias.
que al inscribirse lo obliguen a asistir a votaciones que no le interesan no lo va a motivar
lo de la inscripcion automatica ya es un indicador que cuando no van a votar dicen algo...sin tener mukta y que cuando asisten a la urna es porque estan con motivacion de opinar.....
muchos de los que conozco opinan que votan si es para presidente pero que no quieren inscribirse po que ademas estan obligados a elecciones de concejales etc....
ante lo anterior cierro con la idea de que el sentirse obligado cierra puertas.
Atte.
David Mora Aranda